Back

Límites con asertividad

Tus límites en una conversación son indispensables. Cuando no los marcas corres el riesgo de irte hasta el terreno donde la otra persona te quiere llevar, y muchas veces ese terreno te hace daño.  

Con las siguientes 10 frases podrás responder a situaciones tóxicas sin dejarte arrastras hacia ellas y sin perder la calma que habita en ti:  

  1. Entiendo que esta conversación te incomode o te moleste, pero no voy a aceptar tus gritos o insultos. 
  1. Considero que es mejor hacer una pausa antes de seguir hablando, porque no me gusta el tono que usas y la conversación corre el riesgo de pasar a mayores. 
  1. Yo quiero escucharte, pero necesito que ambos nos tratemos con respeto. 
  1. Si no me lo puedes decir sin gritar, entonces no lo quiero escuchar.  
  1. No hablemos desde la rabia, porque así no nos podremos escuchar el uno al otro, sino que solo nos escucharemos a nosotros mismos. 
  1. Dame unos segundos para calmarme, iré a tomar un vaso de agua y en un momento retomamos la conversación. 
  1. Lo que estás diciendo es importante para mí, pero no me gusta la forma en la que me lo dices. ¿Podrías intentar decirlo diferente? 
  1. Mi mayor límite es buscar una forma de comunicarnos en la que no nos hagamos daño.  
  1. Siento que estás intentando cambiar la conversación diciendo cosas que no vienen al caso. 
  1.  No necesito que estés de acuerdo conmigo, necesito que respetemos nuestra manera de ver la situación.  

Piensa: ¿Qué otras frases has usado o crees que podrías usar para detener una conversación dañina?